(ed. mallea)
miércoles, 7 de octubre de 2009
Realmente tenia que hacer ella un esfuerzo para no preguntarse nada, para caminar asi, en medio de un furor sarcastico y herido - sin preguntar nada, sin preguntarse nada, viendo estereotipados: el temor, la sorpresa en las caras despavoridas de los pocos hombres vestidos de civil que la veian pasar.
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