Y a la euforia del dia anterior le sucedio una sensacion de irrealidad. Una irrealidad brumosa, sin solidez ni contornos, una especie de miedos y de relajamiento de toda tu voluntad. Te habias desgastado demasiado durante esta larga espera: quiza habia sido yo como una droga para vos. Y te asustaba que cesara bruscamente como si te fuesesn a privar de un elemento fundamental en tu vida. Sin darte cuenta, a fuerza de sostenerme, de tenerme presente en tu espiritu. Te habias habituado a mi veneno y temblabas de no poder nutrirte de mi en adelante-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario